El bienestar es soltarse por dentro,
dejar que el alma respire y sentirse en casa en uno mismo.
Es entrar en un silencio suave, donde el tiempo
se detiene y la mente descansa.
Cerrar los ojos, dejarse llevar,
escucharse por dentro.
Y en ese instante, cuando todo se aquieta,
algo se libera en el interior,
y la mirada cambia:
el mundo ya no se ve igual,
porque ahora se siente distinto.
Premio Frater Madrid a El Poeta de lo Simple.
